Quererte, si, quererte un poco más cada día que pasaba. Cada palabra entrecruzada daba lugar a la conversación perfecta, al texto que nunca te cansarías de leer. Eran todas esas señales las que demostraban que había algo más después de todo esto. Y lo veo, cada vez más cerca... y me quiero alejar porque tengo miedo. Porque me asusta que sea todo así de natural.
Vamos a dejarnos llevar como si fuéramos dos extraños, vamos a cometer locuras, a comernos el mundo entero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario