-¡Uf! ¡Me echo a llorar por cualquier tontería!
-No es ninguna tontería...ven siéntate a mi lado...
-No me trates como si fuese una niña...
-Todos somos niños...Depende solo del momento. A veces deberíamos ser más adultos: otras deberíamos comportarnos como chiquillos. El quid está en no confundir un momento con otro...
-Y esta vez, yo lo he confundido.
-No. Es normal que estés un poco asustada, la presión a veces nos juega malas pasadas... A mi me ocurría, hasta que de repente entendí la importancia de vivir... de saber vivir...¿Recuerdas lo que te dije?La felicidad no es una meta, sino un estilo de vida. Todos los días corremos, nos angustiamos por cosas que no valen la pena y, mientras tanto, no nos percatamos de las cosas bonitas que estan a nuestro lado y que se nos escapan...Pues bien, una de esas cosas eres tú.









