Me doy cuenta de la relativa realidad en la que vivimos. Cuando la conversación más inteligente que oigo cuando estoy por ahí es "que esa guarra que siempre se le ve el tanga estaba intentando ligar con mi chico" o "a ver si encontramos a alguien que nos saque el alcohol" o del tipo "joder, me cagüen la puta otra vez las clases es que joder no puedo soportarlo hostia puta". Por eso voy siempre con los cascos puestos, aunque también lo hago porque adoro la música. Siendo sincera diré que yo también hablo a veces con mis amigas de pequeños cotilleos, me preocupo "a veces" por si beberé alcohol o no, y puedo decir algún que otro taco... pero no ocho en la misma frase, es decir que no suelo utilizar el lenguaje ese tan famoso... el "putañes".
Me parece increible que sean los únicos temas de conversación...
No sé si os habrá pasado, pero a veces uno tiene la necesidad de pensar, reflexionar sobre las cosas que le importan, personas a las que quiere, su entorno... Dejar de pensar en impresionar a los demás para sentirte bien. Ser tú mismo, y pensar lo que quieres pensar... poder expresar lo que sientes. Yo muchas veces me siento con ganas de saber si lo que hago me hace realmemte feliz o lo único que me provoca es una falsa sonrisa en la boca.
Y me doy cuenta de lo estupida que fui por "colgarme" del chico menos apropiado, de lo felices que FUIMOS... , si en pasado, y de lo bobísima que sigo siendo al hacer como que no me importa que tenga novia. ¡Vaya por Dios! Y aún recuerdo el día que ofendido por mi bordería saco valor de donde hiciera falta para decirme todo lo que había sentido por mi, para dejarme con la boca abierta y los ojos humedos, y termino poniendo la guinda al pastel con la frase que menos me gusta... que él tiene su vida allí y yo la mía aquí, mis mejillas surcadas por un mar de lagrimas y mi cabeza echando humo por haberme comportado de mala manera con él y hacerle pensar que no me importaba, por dejar de recordarle cada día todo lo que le echaba de menos.
Pero nada de eso es suficiente, cuando 252 kilómetros estan de por medio lo que menos sirven son las palabras.
Pensé en hacer muchas locuras, que no me hubiera importado llevar a cabo si todo marchaba bien, porque me la jugaría por algo que sé que merece la pena.
Soñaba con unos besos imposibles, con unas caricias que no llegaron a darse. Desee que el tiempo avanzará demasiado rápido como para que la razón controlase a un corazón que ya estaba perdido, pero que más daba, le quería. Y casi que me asusta decir que aún le quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario